Aprendí a disfrutar de lo que soy y cómo estoy en ese instante preciso donde mi mente queda relajada merced a que solo me concentro en la respiración y en el bienestar interior que mi cuerpo y mente van sintiendo.
Lo mismo le sucede a Marisol, que practica un tipos de Reiki que solo busca equilibrar sus energías internas, sin necesidad de pedir energía al universo como lo hacen otras teorías Reiki "Mi maestro me enseñó a buscar el equilibrio de mis chakras movilizando mi energía interior para estar equilibrada energéticamente y feliz, no necesito más que eso para sentirme en plenitud"
En cambio Mariela escribe y esto le genera un bienestar interior, transformando esta actividad en una práctica que le permite vencer el estrés y sentirse reconfortada.
Ninguna de estas personas practica la religión, sin embargo todos manifestaron sentir satisfacciones interiores por su tipo de espiritualidad, realizar cualquiera de las actividades te lleva a reencontrarte contigo mismo y a valorar ese encuentro con tu propia pureza interior, con la parte más trascendente de tu ser, hermanado con el resto de los seres humanos sin la necesidad de una creencia que nos limite y nos diga qué podemos hacer y qué no podemos hacer, todos en el fondo tenemos una conciencia moral que bien practicada nos puede llevar a ser ejemplos de la humanidad.
Sin que sea necesario que nadie nos infunda temor para ser justos y buenos, esto es en pocas palabras una sana espiritualidad humana, podríamos decir que es un humanismo práctico.
Escribió este artículo Néstor Salgado
